viernes, 31 de agosto de 2012

358 Historia (Argentina)


Año II – Primera Edición – Editorial: 00000358 [1]

 

El Cisne Negro [2]
El Diario Digital de la Historia y de la Geopolítica
Viernes 31 de Agosto de 2.012.





Los Conquistadores III [3]
Por Rubén Vicente 

Exactamente el lunes veinticuatro de octubre del año de Nuestro Señor Jesucristo de 1487, con el sol en la constelación del escorpión (escorpio) y con la luna en la casa de la cabra (léase: escorpio), mientras la cristiandad conmemoraba la festividad de San Aretas, en su castillo urbano (el palacio), su alteza, el duque Mendoza, Tte. Gral. RW ® Dn. Fernando Hurtado y Castillo, de cuarenta años de edad, junto a su mujer, Dña. Alba Luján y Luna, de quince años de edad (léase: hijita querida, ja ja já), se convirtieron en los felices padres de un varón católico apostólico romano (el primogénito), que fue bautizado bajo el nombre de Pedro Hurtado Castillo y Luján Luna, que la historia universal conocerá con el nombre de Don Pedro de Mendoza. [4] 

Hizo la escuela primaria y el colegio secundario con los franciscanos, para luego graduarse como licenciado en derecho civil (de ius civile), con diploma expedido por la Universidad de Salamanca. Inmediatamente después, se incorporó al cuerpo español (los tercios) del ejército sacro imperial (das reich wehrmatch), con el grado de subteniente, comenzando a prestar servicios en el arma de caballería, siendo destinado a la guarnición militar de Murcia (1509). 

Dieciocho años más tarde (1527), en el marco general de Las Guerras de Italia, y en el contexto específico de El Saqueo de Roma, a las órdenes de su comandante general (Gonzalo Fernandez de Córdoba (a) El Gran Capitán), el Tte. Cnel. RW Dr. Dn. Pedro Hurtado de Mendoza (43) tuvo su bautismo de fuego. A su regreso a España, heredó los bienes patrimoniales y el título de la baja nobleza (la hidalguía) de su padre (Fernando), comenzando a firmar su documentación privada y pública bajo su nombre nobiliario de Don Pedro de Mendoza.  

Al año siguiente (1528), contrajo matrimonio católico apostólico romano con su prometida, missia María Pérez (28), con la que al año siguiente tuvo una hija (Elvira Hurtado Pérez). Meses más tarde, el Tte. Gral. Mendoza fue iniciado en un taller especulativo (léase: filosófico) dependiente de la La Hermandad de Santiago de Compostela, que es la rama española de los hospitalarios, tomando el nombre esotérico de El Gran Escorpión Negro (léase: el alacrán). 

En 1534, su majestad, el monarca de El Sacro Imperio Romano de La Nación Alemana (La Gran Alemania = Das Reich = El Imperio de los Mil Años = 800 - 1815 = La Gran Leitania = El Nuevo Israel = La Europa Cristiana = La Primera Proto Unión Europea), Gn. Mcl. RW ® Dr. Dn. Carlos V Hagsburg (a) El Sacro Emperador (a) El Kaiser (34), emitió un decreto imperial (de rescriptum = el rescripto) en cuya virtud nombró a Don Pedro de Mendoza como primer adelantado de las tierras de La Nueva Andalucía (léase: El Río de la Plata). [5] 

Al año siguiente (1535) y, más precisamente el veinticuatro de agosto, desde el puerto de San Lucar de Barrameda, partió una flota de catorce naves (14) del cuerpo español (la armada invencible) de la marina de guerra sacro imperial (das reich krieg marine), a bordo de las cuales viajaba una tripulación conformada por tres mil efectivos (3.000), liderada el Tte. Gral. Mendoza, secundado por el Gral. Div. RW Dr. Juan Osorio. 

La misión de esa flota era transportar mil futuros colonos (1.000), con cien caballos (100), fundando tres fortificaciones (3) y construyendo El Camino Real, que uniría El Río de la Plata con El Océano Pacífico (léase: La Ruta 7).  

Sus tres hermanos menores (Diego, Gonzalo y Francisco) formaban su estado mayor, más el Gral. Div. RW Dr. Rodrigo Cepeda y Ahumada (a) El Hermano de Santa Teresa de Jesús.  

La flota hizo la ruta convencional, es decir, Canarias, Madeira, Azores, Cabo Verde, Recife, Bahía, San Pablo y La Candelaria (léase: Punta del Este). Durante el trayecto, Mendoza caýo enfermo, siendo reemplazado por Osorio, pero hasta que Mendoza se recuperó, ordenando su detención y sometiéndolo a corte marcial, bajo los cargos de desfalco y de traición, obviamente, en concurso real, siendo condenado a la horca. [6]  

Una vez llegada la flota a la zona de El Río de la Plata, Mendoza ordenó reconocer el estuario, las islas del delta, y las desembocaduras de los ríos Uruguay y Paraná. Sobre el final del año, de hizo un receso para celebrar las festividades religiosas. 

Y el lunes tres de febrero de 1536, con el sol en la constelación del aguador (acuario) y con la luna en la casa de la cabra (léase: escorpio), mientras la cristiandad celebraba la festividad de San Azarías Profeta, Don Pedro de Mendoza (46), emitió un bando militar, en cuya virtud declaró la fundación de La Ciudad Sacro Imperial de La Santísima Trinidad, Corregimiento de San Martín de Tours y Puerto de Santa María de los Buenos Aires, estableciendo que la misma sería la capital de La Gobernación Española del Río de la Plata, cuyos límites territoriales serían necesariamente indefinidos. [7]

Inmediatamente después, fueron construídas la capilla, el fuerte, la plaza, las casas, las calles en trazado de damero, los almacenes, el corral, la rada, la muralla perimetral y el fozo paralelo de protección. Para mediados del otoño austral, la ciudad ya estaba construída y en funcionamiento.  

Los dos problemas básicos eran, por una parte, la hostilidad de los tres mil guerreros querandíes circundantes (3.000), que fueron neutralizados con regalos, bajo la forma de alimentos y, por la otra, el estado de salud de Mendoza, que cayó en cama, atacado de sífilis. ¿Qué? [8] 

La flamante primera ciudad rioplatense aprovechaba el agua de un río que Mendoza bautizó con el nombre de El Riachuelo porque, en comparación con el Uruguay, con el Paraná y con  el Plata, era una mierdita.  

Pero cuando empezó el invierno, las lluvias causaron el desborde de El Riachuelo, convirtiendo a toda la zona en un pantano infecto, plagado de mosquitos, arañas y culebras, verificándose focos de tifus y desatándose una epidemia de cólera. Ups. 

Como si eso fuera poco, en julio, comenzaron las reyertas entre los españoles y los querandíes, fundamentalmente porque los europeos violaban a las indias (sic), que ya entraban a la ciudad a retirar los alimentos que se les regalaba a la tribu como condición para mantener la paz. A principios de agosto, los querandíes se retiraron al interior, cortándose el contacto con los españoles. [9] 

Desde, entonces, Mendoza ordenó formar patrullas que fueran en todas las direcciones, para examinar las futuras fuentes de abastecimiento de agua y de comida, que ya entonces empezaba a escacear.  

Las patrullas salían, pero no regresaban. Mendoza concluyó que fueron mortalmente atacadas por los querandíes, descubriéndose cadáveres asados y derovados por los indios (léase: la antropofagía). [10] 

Entonces, Mendoza despachó una expedición de trescientos hombres (300), al mando de su hermano menor, es decir, del Gral. Div. RW Dr. Dn. Diego Hurtado (44), pero sólo regresaron cien guerreros vencidos (100), muriendo el comandante cerca del actual río Luján, en el marco de El Combate de Corpus Christi. ¡Ah no, eshto es imperdonable!  

Pero nada, porque a la semana siguiente, los querandíes comenzaron a asediar la ciudad, intentando ingresar en ella, para exterminar a toda la población (léase: el objetivo de la operación querandí era el genocidio español). Conste. 

Fueron tres meses de hostigamiento (3), mientras adentro de la ciudad, comenzaron las disputas por el control del agua, de la comida, de los caballos, de la pólvora, de las armas y de las mujeres; formándose camarillas enemigas, que sólo dejaban de hacerse la guerra civil cuando sobrevenían los ataques querandíes y había que defender la ciudad para no perecer todos a manos de los salvajes (léase: la guerra internacional rioplatense). [11] 

En ese contexto ciertamente infernal, directamente, se acabó la comida, y los primeros habitantes de Buenos Aires, siendo católicos apostólicos romanos, se empezaron a matar el hambre de la misma forma que los indios, es decir, empezando a comer carne humana de los cadáveres recién muertos (la antropofagia = el canibalismo), previa mostruosa bendición eclesiástica, inaugurando de esa manera la costumbre rioplatense de El Asado del Finde, que es sagrado, obvio. 

No obstante, en diciembre, los aborígenes lograron entrar a la ciudad, pero antes de retirarse, la incendiaron, reduciéndola a escombros humeantes. La mayor parte de la población abandonó la ciudad, perdiéndose en la inmensidad del país natural de los querendíes (léase: El Tuyú), sin que jamás se haya vuelto a saber nada de esa infortunada gente.  

Mientras tanto, Mendoza ordenó desocupar la ciudad, buscando el fortín de Sancti Spiritu, para abastecerse, reorganizarse y contraatacar. Desde allí, ordenó la partida de una gran patrulla hacia el norte, liderada por el Cnel. RW Dn. Juan de Ayolas, quien dio la orden la contrucción de un nuevo fortín que llamó con el nombre de El Cuerpo de Dios (léase: De Corpus Christi = Resistencia). Ya para el final del año, Mendoza había amancebado a nueve indias prisioneras, que dormían engrilladas a su cama (9). ¡Mirá vos el viejo! 

En enero de 1537, Ayolas regresó vencido por el hambre, por la peste y por los guaycurúes. Mendoza nombró como nuevo comandante de Sancti Spiritu al Cnel. RW Dn. Francisco Ruiz Galán.  

Y el veintidos de abril, Don Pedro de Mendoza emprendió el regreso a España, pero falleció de sífilis en Las Canarias el veintitres de junio, arrojándose su cuerpo al mar, como Ben Laden.  

Mientras tanto, Ayolas lideró varias patrullas de exploración al curso medio del Paraná, del Paraguay y del Pilcomayo, alcanzando el país natural de El Guairá. El quince de agosto, el comandante de una de esas patrullas, Cnel. RW Dn. Juan Salazar Espinosa (29), procedió a la fundación de un nuevo asentamiento español, que fue bautizado con el nombre de Nuestra Señora de la Asunción. 

Allí se asentó Ayolas, que luego sería nombrado sucesor de Don Pedro de Mendoza en el gobierno de El Río de la Plata. 

En otras palabras, la primera clase dirigente rioplatense ejerció su poder en un pantano pestilente, y fue camarillera, antropófaga y polígama, lo cual no es muy católico que digamos, y es en casi todo similar a la actual. ¿Verdad? 

Digo, porque en muchísimos aspectos, se ve que casi quientos años no han servido para cambiar demasiado las cosas tal como fueron en un principio y parece que siempre lo serán en la bendita reina del plata. ¿O no? 

Y si me dijeran que estoy muy equivocado, respondería que veremos, veremos y pronto lo sabremos.

[1] La libre expresión y la segura circulación de la información contenida en el presente documento se halla jurídicamente garantizada por la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 (Art. 19), la Constitución Nacional de la República Argentina de 1995 (Art. 14),  la Ley Nacional N° 26.032 de 2005 y el Código Penal de la Nación (Arts. 153 y 155).
 
[2] Para uno de Los Siete Grandes Sabios de Grecia (Solón) El Cisne Negro es la alegoría de un hecho que es teóricamente posible, pero que todos creen que es prácticamente improbable, pues si ocurriera sería catastrófico.
 
[3] Cuando falleció Hernán Cortés (1547), fue sustituído por su primo (Diego Hurtado de Mendoza). Después del fallecimiento de Francisco Pizarro (1541), el Perú fue sucesivamente gobernado por García Hurtado de Mendoza y por Andrés Hurtado de Mendoza. Consecuentemente, Los Hurtado de Mendoza son una familia española que tiene muchísimo que ver con la conquista de México y del Perú. Conste.
 
[4] En el año 507 d.C., el cacique de la tribu beduina de los himyaritas (Dunán Al Nawas), ordenó el saqueo de la ciudad árabe bizantina de Nagrán, pereciendo su procurador (Aretas Paleólogos), que fue canonizado como San Aretas Martir. Desde el punto de vista estrictamente astrológico, Don Pedro de Mendoza nació para tener una vida doblemente signada por el deseo. Conste.
 
 
[5] La Nueva Andalucía (léase: El Río de la Plata) abarcaba el territorio de los actuales estados brasileños meridionales de Acre, Rondonia, Matto Grosso, Matto Grosso de Sul, Goas, Belo Horizonte, San Pablo, Paraná, Santa Catalina y Río Grande do Sul, como así también, los actuales territorios nacionales de las repúblicas del Uruguay y del Parguay y, además, los territorios de las actuales provincias argentinas de Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, El Chaco, Santa Fé, Buenos Aires, La Pampa, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y La Tierra del Fuego. ¡Guau! Además, Andalucía está al sur de España y La Nueva Andalucía está al sur de La América Española, pero yo pienso que Carlos V le puso a esas tierras el nombre de La Nueva Andalucía porque él sabía que los andaluces son famosos por ser exageradamente ostentosos (léase: faroleros), igual que nosotros, que heredamos de los andaluces ese rasgo de personalidad que, junto con la codicia y con el canibalismo también compone El Ser Nacional Argentino, claro está. Conste.
 
[6] Fue entonces cuando empezó a consolidarse el rasgo típico de la personalidad argentina de la codicia, generadora de la preferencia nacional por la vía rápida del cohecho (léase: el afano). Conste.
 
[7] En el año 963 a.C., su majestad del monarca de El Imperio de Jezreell (léase: Israel), Oded I Elohim, instó a su segundo hijo varón (el segundón), Azarías Elohim, a unirse en cuerpo y alma con Yavé. Desde entonces, Azarías comenzó a instar a el pueblo elegido a que hiciera el mismo pacto que él celebró con el creador y supremo gobernante universal. La iglesia católica apostólica romana lo canonizó como San Azarías Profeta. Conste.
 
[8] Opciones técnicamente posibles: 1) Don Pedro de Mendoza era un homosexual activo, y ejerció en derecho de pernada sobre alguno de sus hombres; 2) Él era heterosexual, y amancebó a alguna o algunas féminas de las que llevaba en su flota; 3) Se macheteó a algún o algunos varones o mujeres querandiés. Aunque no puede descartarse ninguna opción, lo más probable es que haya sido heterosexual, y que haya estado con una o varias hembras ibéricas de su barco.
 
[9] Otros rasgos de personalidad de El Ser Nacional de los argentinos que heredamos de los españoles (tener los huevos suficientes como para irse al culo del mundo por la guita, arreglar todo con regalos, no cumplir lo pactado, machetearse de prepo a las pardas, y no tomar recaudos para prevenirse de las enfermedades). Conste.
[10] Este dato deja claro que, también de este lado de El Río de la Plata, los indios, perdón, los pueblos originarios, de pobrecitos, no tenían nada. Digo, para que anote el anarquista pedorro de Osvaldo Bayer, que se olvida de la verdad, que es la única realidad. Right?
 
[11] Era igual a lo que hoy ocurre adentro del kirchnerismo, cuya guerra interna sólo se supende por la guerra externa contra todos los no kirchneristas. Right?

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