viernes, 3 de mayo de 2013

568 Historia (Argentina)


Año II – Primera Edición – Editorial: 00000568 [1]

 
El Cisne Negro [2]
El Diario Digital de la Historia y de la Geopolítica
Viernes 3 de Mayo de 2.013.





Hay Gente Que La Tenía Muy Clara I
Rubén Vicente 

Exactamente en 1856, en la ciudad lombarda de Génova, en el seno de una familia de la alta burguesía, sobrevino el nacimiento de un varón católico apostólico romano (el primogénito), que fue bautizado bajo el nombre de Benjamín Solari. 

Hizo la primaria, el secundario y la universidad en su ciudad natal, graduándose de licenciado en medicina, y posteriormente, se doctoró en psiquiatría, en 1883. 

Inmediatamente después, el Dr. Solari abandonó su patria natal (Italia), radicándose en la lejana ciudad de Buenos Aires, capital federal de La Argentina, gobernada por su presidente masón-conservador, Tte. Gral. EA ® Lic. Dn. Alejandro Julio Argentino Roca Paz (a) Julio Arrgentino Roca (a) El Zorro (40). ¡Morite Bayer¡ 

Dos meses después de haber llegado a de culis mundis, el Dr. Solari firmó un contrato de empleo privado (el trabajo) en cuya virtud comenzó a desempeñarse como primer director del flamante servicio de psiquiatría de El Hospital Italiano. Sobre el final del año, el Dr. Solari comenzó a tramitar el otorgamiento de la ciudadanía argentina. 

En 1885, el Dr. Solari (29), se afilió a El Pacto Autonomista Nacional (PAN), siendo electo diputado nacional, en representación del pueblo de la capital federal, integrándose a la comisión de salud pública de la cámara baja del parlamento de la república. Inmediatamente después, el Dr. Solari contrajo matrimonio católico apostólico romano, con missia Elisabheta Parravicini (a) La Tanita (22). 

Y el lunes ocho de agosto de 1898, con el sol en la constelación del león (leo) y con la luna en la casa del perro (léase: acuario), mientras la cristiandad celebraba la festividad de Santo Domingo de Guzmán, creador de la orden de los dominicos, el Dr. Solari (43), junto a su mujer (34), se convirtieron en los felices padres de un octavo varón católico apostólico romano (léase: el octavón), que fue bautizado bajo el nombre de Benjamín Solari Parravicini. 

En 1904, comenzó la escuela primaria, bajo el régimen pupilo, en un establecimiento confesional, administrado por los frailes de la orden de los dominicos, de la ciudad bonaerense de Vicente López. Desde entonces, sus maestros advirtieron su inusitado talento para las artes en general, y para el dibujo en particular. 

En 1911, el adolecente católico argentino Benjamín Solari Parravicini (a) Pelón (13), comenzó el colegio secundario, bajo el régimen de semi pupilo, en un establecimiento confesional, también administrado por los frailes de la orden de los dominicos, de la ciudad bonaerense de Vicente López. 

Además de que se empezó a apasionar con la geografía y con la historia, Pelón siguió perfeccionándose en las bellas artes, especialmente, en el dibujo y en la pintura. 

En 1916, el Bach. Solari (18), comenzó a estudiar filosofía, en la facultad de filosofía y letras de la Universidad de Buenos Aires (UBA), graduándose como licenciado a finales de 1919. 

Al año siguiente (1920), el Lic. Benjamín Solari Parravicini (a) Pelón (22), firmó un contrato de empleo público (la función), en cuya virtud comenzó a desempeñarse como empleado administrativo de la casa central del El Banco de la Ciudad de Buenos Aires (BCBA). 

Seis meses más tarde, el Lic. Solari tomó un crédito hipotecario, cuyo monto invirtió en la compra de un cómodo departamento a estrenar, sito en la calle Venezuela, entre Piedras y Tacuarí, del barrio porteño de Monserrat. 

En otras palabras, un nobel filósofo argentino, que era un empleado bancario, pero que era un apasionado de la geografía, de la historia y del arte, es decir, un auténtico bicho raro, de esos que se veían aquí y allá, en La Nueva Argentina Radical, de aquellos años dorados de las vacas gordas.  

Y si me dijeran que estoy muy equivocado, respondería que veremos, veremos y pronto lo sabremos.

[1] La libre expresión y la segura circulación de la información contenida en el presente documento se halla jurídicamente garantizada por la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 (Art. 19), la Constitución Nacional de la República Argentina de 1995 (Art. 14),  la Ley Nacional N° 26.032 de 2005 y el Código Penal de la Nación (Arts. 153 y 155).
 
[2] Para uno de Los Siete Grandes Sabios de Grecia (Solón) El Cisne Negro es un hecho teóricamente posible que todos creen que es prácticamente improbable, pues si ocurriera sería castastrófico.
 

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