miércoles, 20 de marzo de 2013

530 Historia (Argentina)




Año II – Primera Edición – Editorial: 00000530 [1]

El Cisne Negro [2]
El Diario Digital de la Historia y de la Geopolítica
Miércoles 20 de Marzo de 2.013.


 

 
Ser o No Ser
Por Rubén Vicente

Eran las tres y media de la mañana del día domingo veinticuatro de octubre de 2004. En La Residencia Presidencial de Olivos todos dormían plácidamente, excepto la guardia, obvio pero, por si se quedaban dormidos, estaban filmando las cámaras de seguridad, que dejarían escrachado a cualquiera que osara violar la fortaleza, porque eso es lo que realmente es, no jodamos.

De pronto, no se sabe cómo, pero lo cierto es que un tipo, como el de la foto que ilustra este artículo, se metió, estuvo caminando tres horas adentro (3), hasta llegó a pedirle un vaso de agua a una empleada doméstica de la residencia, y se fue lo más campante, pero sin que nadie haya hecho absolutamente nada para detenerlo, incluso el ejército argentino, que tenía dos granaderos apostados en la puerta, y la policía bonaerense, que tenía un agente de retén interno. ¿Cómo?

La mujer no dijo nada, prefiriendo callarse la boca. Y el cana no dijo nada, cuidando su puesto de trabajo. Pero las putas cámaras lo registraron todo, y no hubo más remedio que formular la denuncia policial, y dar traslado del sumario de instrucción al juzgado federal de San Isidro, que inició la investigación, dándole vista al fiscal, y delegándole las atribuciones que el código criminal y correccional de la nación ponen en cabeza del juez.

Mientras tanto, los medios masivos de comunicación social salían a especular con la idea de que se trató de un borracho o de un loco, tratando de ser un poco menos estúpidos, cuando ensayaron la hipótesis alternativa, de que había una interna entre el ejército, la gendarmería, la federal y la bonaerense, para ver a quién le correspondía la seguridad de la residencia; acordánse de que, unos días antes del incidente, El Tango 01 había sufrido un desperfecto, que jamás aclarado.

Cambiaron el helicóptero presidencial. Enrejaron La Casa Rosada. Cada vez que Néstor o Cristina salen de Balcarse 50 para Olivos o viceversa, montan un show digno de la custodia presidencial norteamericana. Pero nada. Nunca más pasó absolutamente nada. Y al tipo parece que se lo tragó la tierra, porque nunca más se lo vio por ningún lado, ni mucho menos se lo detuvo, claro está.

Quizás sea porque con esto del garantismo pedorro que supimos conseguir, quieran respetar los derechos humanos del NNM que estuvo en efectivísima capacidad de provocar, nada más ni nada menos, que El Magnicidio de los Kirchner.

En otras palabras, inútiles todo servicio, que evidencian sin la menor sombra de dudas, que el quid de la cuestión es, justamente, ser o no ser una nación.

Y si me dijeran que estoy muy equivocado, respondería que veremos, veremos y pronto lo sabremos.



[1] La libre expresión y la segura circulación de la información contenida en el presente documento se halla jurídicamente garantizada por la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 (Art. 19), la Constitución Nacional de la República Argentina de 1995 (Art. 14),  la Ley Nacional N° 26.032 de 2005 y el Código Penal de la Nación (Arts. 153 y 155).

[2] Para uno de Los Siete Grandes Sabios de Grecia (Solón) El Cisne Negro es un hecho teóricamente posible que todos creen que es prácticamente improbable, pues si ocurriera sería castastrófico.

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