lunes, 4 de marzo de 2013

515 Historia (Argentina)




Año II – Primera Edición – Editorial: 000000515 [1]

El Cisne Negro [2]
El Diario Digital de la Historia y de la Geopolítica
Lunes 4 de Marzo de 2.013.


 


El Pájaro I
Por Rubén Vicente

Casi a la media noche del jueves veinte de diciembre de 1928, con el sol en la constelación del centauro (sagitario) y con la luna en la casa de gato (léase: cáncer), mientras las cristiandad celebraba la festividad de Santo Domingo de Silos, en el seno de una familia de la clase media baja (léase: la pequeña burguesía), del barrio porteño de El Parque de los Patricios, sobrevieno el nacimiento de un varón católico apostólico romano (el primogénito), que fue bautizado bajo el nombre de Héctor Villalón.

Hizo la primaria y el secundario en El Insituto Bernasconi, y fue afiliado de El Club Atlético Huracán, aficionándose el futbol a mateur, pero también, al profesional, que veía domingo de por medio en la cancha de El Globito.

En 1946, firmó un contrato de empleo privado (el trabajo), en cuya virtud comienzó a desempenarse como empleado de comercio, en una tabaquería de su barrio natal porteño de El Parque de los Patricios. Dos meses más tarde, el Bach. Villalón comenzó a estudiar derecho, en la facultad de ciencias jurídicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), graduándose en 1950.

En marzo de 1951, junto a dos de sus ex compañeros de la facultad, el Lic. Héctor Villalón (22) se posicionó como el principal accionista, presidente del directorio y gerente general (The Chieff Excecutive Officer = The CEO) de una nueva sociedad comercial, que comenzó a girar bajo la razón social de Villalón y Compañía SA, con domicilio legal en la ciudad de Buenos Aires; cuyo objeto social era la importación, el almacenamiento, la distribución, la comercialización y la exportación de tabacos, puros, pipas y cigarrillos, nacionales y extranjeros (léase: la tabaquería).

En otras palabras, ahí teníamos un flamante abogado, que se puso una tabaquería, convirtiéndose en un profesional que, además, era un pequeño empresario nacional. Meses más tarde, y más precisamente, en agosto, el Lic. Villalón aprobó el examen de ingreso al servicio exterior de la nación.

En noviembre de 1954, con calificaciones sobresalientes, Villalón (25), se graduó como doctor en derecho internacional, con diploma expedido por la escuela de diplomacia del servicio exterior de la nación.

Una semana más tarde, el Dr. Villalón firmó un contrato de empleo público (la función), en cuya virtud comenzó a desempeñarse como empleado del plantel básico del ministerio de relaciones exteriores y culto de la nación, siendo destinado al departamento mundial.

En marzo de 1955, el Dr. Héctor Villalón (26), ganó un concurso de oposición, en cuya virtud fue nombrado para ocupar el cargo vacante de cónsul argentino en la ciudad cubana de Santa Clara.

Dos meses más tarde, el Dr. Villalón tomó posesión de su cargo, mientras que su empresa argentina constituía una filial cubana, con sede en la capital (La Habana), dejando conformado de esa manera El Grupo Villalón de La Argentina, gobernada por su presidente francmasón-nazi indiano (léase: justicialista), Agte. S C-3 Gral. Div. EA ® Dr. Dn. Juan Domingo Perón Sosa (a) Juan Perón (a) Giussepe Palomari (a) El Pocho (62). Desde entonces, el Dr. Villalón comenzó a combinar el desempeño de su función consular con el ejercicio del comercio de tabacos, comenzando a generar interesantes contactos diplomáticos y oportunidades de negocios privados. [3]

Ya en 1956, el principal referente de El Grupo Villalón de La Argentina y, a la vez, cónsul argentino en la ciudad cubana de Santa Clara, Dr. Héctor Villalón (28), invirtió un pequeño capital en el alquiler de un local comercial; en la conformación de un fondo de comercio y en la contratación de personal destinado al comercio de la carne (léase: la prostitución = el lonocinio = el prostíbulo = el cogedero), con sede en el barrio de El Malecón de la capital cubana (La Habana).

Desde entonces, el cónsul argentino comenzó a aumentar significativamente sus ingresos, a los que sumaba las ganancias del negocio internacional del tabaco y del negocio nacional de las putas.

Pero no contento con eso, sobre el final de ese año (1956), el Dr. Villalón comenzó a incursionar en el negocio clandestino del contrabando de importación de bebidas alcohólicas y de cigarrillos, de marcas estadounidenses, para su exportación subrepticia a la república del Paraguay, gobernada por su presidente francmasón-nazi indiano (léase: justicialista), Tte. Gral. EP ® Dn. Alfredo Stroessner (a) El Alemán (44). En otras palabras, diplomático, fiolo, comerciante y contrabandista, para servir a la patria, ja ja já.

Al año siguiente (1957),  el Dr. Héctor Villalón (29), fue iniciado en un taller operativo (léase: político) dependiente de La Hermandad de los Brahamanes de Boston, que es la rama norteamericana de la francmasonería universal (léase: la venerable hermandad colorada = la masonería escocesa = la masonería francesa = la franca masonería = la francmasonería = la masonería vaticana = la masonería católica = la masonería papista = la masonería sagrada = la masonería divina), que brega por el éxito del plan divino de salvación, adoptando el nombre esotérico de El Viejo Contrabandista (léase: The Old Smuggler).

Acto seguido, el Dr. Villalón fue reclutado por La Estación La Habana de la CIA, revistando en el escalafón de los agentes secretos (léase: Los C-3´s), asignándosele el nombre supuesto de Hugh Valentine, y el nombre de guerra de The Bird (léase: El Pájaro).

Desde entonces, en cumplimiento de la misión encomendada, el Dr. Villalón comenzó a tomar contacto clandestino con dirigentes intermedios de El Movimiento Veintiseis de Julio (M-26), que era el brazo político de El Ejército de Liberación Nacional de Cuba, liderado por el jefe del estado mayor general (JEMG), Agte. CIA C-3 Cte. Gral. ELNC Dr. Dn. Fidel Castro Rus (a) Fowler Casper (a) El Comandante (29).

El objetivo de tales contactos era ofrecer a los guerrilleros pseudo comunistas armamentos de origen y procedencia estadounidense, importados vía contrabando desde la ciudad de Miami (Condado de Dade – Estado de La Florida).

En otras palabras, además de ser un diplomático de cuarta, un tratante de blancas, un comerciante de tabacos y un contrabandista de alcohol, tabaco y armas para la guerrilla comunista cubana de la CIA, el Dr. Villalón se convirtió en un espía de la primera potencia capitalista de la guerra fría, y todo antes de cumplir sus primeros treinta años en este mundo. ¡Fahhh!

Y si me dijeran que estoy muy equivocado, respondería que veremos, veremos y pronto lo sabremos.


[1] La libre expresión y la segura circulación de la información contenida en el presente documento se halla jurídicamente garantizada por la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 (Art. 19), la Constitución Nacional de la República Argentina de 1995 (Art. 14),  la Ley Nacional N° 26.032 de 2005 y el Código Penal de la Nación (Arts. 153 y 155).

[2] Para uno de Los Siete Grandes Sabios de Grecia (Solón) El Cisne Negro es un hecho teóricamente posible que todos creen que es prácticamente improbable, pues si ocurriera sería castastrófico.

[3] S es la letra inicial de la sigla Sismi, que corresponde al servicio de inteligencia de las fuerzas armadas de la república de Italia.

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