jueves, 22 de agosto de 2013

665 Historia (Argentina)

Año III – Primera Edición – Editorial: 00000665 [1]

 
El Cisne Negro [2]
El Diario Digital de la Historia y de la Geopolítica
Jueves 22 de Agosto de 2.013.





La Guerra Por La Supervivencia XII
Por Rubén Vicente 

Sobre el final del mes de diciembre de 1991, Menem estaba conciente de que debía terminar, de una vez y para siempre, con las secuelas de la guerra contra la subversión (1974-1983), y con la injustica de que los máximos responsables de la victoria contra el marxismo ateo, clasista, combativo, revolucionario y pro-soviético, en vez de ser institucionalmente reconocidos como los nuevos próceres genocidas, sin los cuales, sencillamente, no habríamos tenido jamás la república recuperada que supimos conseguir, tuvieran que soportar la ignomia de la cárcel de por vida, decretando el indulto de Videla, de Masera y de Agosti, dándole un upercat de derecha a la doctrina del anarquismo jurídico de los radicales (léase: el garantismo = el pedorrismo judicial), bajo el lema de garantías si garantismo no, y andá a la pmqtp con los derechos humanos de la zurda satánica, no sé si… 

En el mes de enero de 1991, estalló La Guerra del Golfo, en cuyo contexto, el presidente Menem volvió a sorpender a propios y extraños, anunciando la decisión de que La Argentina, retomara sus mejores tradiciones guerreras, formándose un contigente de las tres fuerzas armadas, que participarían en el conflicto bélico, obviamente, de lado de los buenos (léase: Los EEUU). [3] 

En teoría, estábamos del lado de La OTAN, pero la verdad era que La Casa Blanca igual desconfiaba de La Argentina, porque le vendiamos armas de rezago, municiones y explosivos a Al Fath, y porque no queríamos desactivar El Proyecto Condor, que transformaría a La Argentina en la primera potencia misilística y nuclear en la historia de América Latina (léase: el patio trasero). Right? 

En ese entonces, El Clan Bush tenía armada una fábrica de misiles similares al argentino, en el territiorio nacional de la república popular de China, y no  saber nada con que el gobierno de Pekín adquiriera para sus fuerzas armadas los malditos misiles de mediano alcance argentinos, a la mitad del precio que los norteamericanos, y con mejor calidad. [4]

Por eso, Washington debía actuar sin demora. Y por eso, no por casualidad, sino por causalidad, fue que a mediados de ese año (1991), instigados por los activistas del imperio, los trabajadores afiliados a diversas organizaciones sindicales, adheridas a La Condederación General del Trabajo (CGT), tomaron la decisión estratégica de desafiliarse de la central única gremial de La Argentina, para reunirse a parte, y conformar El Congreso de los Trabajadores Argentinos (CTA), liderado por su primer secretario general, Agte. CIA C-3 Cro. Dn. Victor de Gennaro (a) Velentine Gilbert (a) The Pig (a) El Chancho (43).  

Desde entonces, el movimiento obrero organizado quedó fracturado, con dos centrales obreras (2) que eran, por una parte, La CGT, peronista y menemista, y por la otra El CTA, también supuestamente peronista, pero antimenemista.  

El fenómeno era una reedición de El Peronismo Sin Perón, que se suscitaba, primero que nada, en el sector gremial, pero que indudablemente, se extendería luego a las otras ramas del movimiento justicialista, es decir, al pequeño y mediano empresariado nacional privado (léase: las pymes), a la iglesia católica y a las fuerzas armadas, culminando en la fractura del partido justicialista.  

Así trabaja el imperialismo anglo-americano, explotando el descontento popular, para generar divisionismos en nuestra sociedad civil, y armando una oposición absolutamente fic-ti-cia, que a veces, llega a contar con el repaldo de las bases sectoriales, y hasta de toda la opinión pública, según campée la compresión de lo que se está haciendo desde el poder político nacional, o contariamente, los sentimientos, los intereses, las visiones ideológicas o las creencias religiosas individuales o colectivas, pero sólo parcialmente populares. 

De esa manera, se concretan o se frustran esos designios geopolíticos exógenos y foráneos, con el resultado del proceso electoral, porque al fin y al cabo, lo importante es que todo este juego de fuerzas, a favor y en contra de los gobiernos, se desarrolle dentro del sistema de la democracia constitucional, que como decía sir Winston Churchill, es el menos malo de todos los sistemas. ¿Verdad? 

El juego de la intervención subrepticia de las grandes potencias en los asuntos internos de los paises débiles, para mantenerlos subyugados, viene de los lejanos tiempos medievales de Las Cruzadas (1096-1271), y La Argentina, de ayer, de hoy y de mañana, no fue, no es ni será la excepción, ni mucho menos, claro está.  

Ese fenómeno geopolítico es el que, refiriéndose a La India Británica del siglo diecinueve (el siglo de la industria), el inmortal escritor anglo-indostaní Rudyard Kiplin (1865-1936), llamaba con el nombre de el gran juego, off course. 

Lo vimos con la lucha entre los unitarios y los federales, donde los unitarios eran apoyados por Gran Bretaña y por Francia. Lo vimos durante la organización nacional (1853-1916), donde Alemania apoyó a los industrialistas argentinos, contra los partidarios de la colonia agroexportadora pro-británica. Lo vimos durante la guerra fría (1946-1991), en la que el peronismo se apoyaba en el poder nazi de Odessa, mientras la derecha gorila era apoyada por los EEUU, y la izquieda trasnochada era apoyada por La Unión Soviética. 

Y esto, que estaba sucediendo en la post guerra fría (1991-2001), en la república recuperada que supimos conseguir (1983-2013), no era otra cosa que más de lo mismo de siempre. ¿Verdad? 

Y si me dijeran que estoy muy equivocado, respondería que veremos, veremos y pronto lo sabremos.


[1] La libre expresión y la segura circulación de la información contenida en el presente documento se halla jurídicamente garantizada por la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 (Art. 19), la Constitución Nacional de la República Argentina de 1995 (Art. 14),  la Ley Nacional N° 26.032 de 2005 y el Código Penal de la Nación (Arts. 153 y 155).
 
[2] Para uno de Los Siete Grandes Sabios de Grecia (Solón) El Cisne Negro es un hecho teóricamente posible que todos creen que es prácticamente improbable, pues si ocurriera sería castastrófico.
 
[3] La Argentina nació de la guerra, se engrandeció con la guerra y se consolidó con la guerra, a lo largo de todo el siglo diecinueve y en la primera década del siglo veinte. Su más que insólita ausencia de La Gran Guerra Mundial (1914-1918) fue la causa única de que surgiera el partido militar, y del primer gobierno militar (1930-1932). Y la psicótica neutralidad argentina en La Segunda Guerra Mundial (1939-1945), fue la causa única del estallido de la tercera guerra civil argentina (1955-1983), y de la primera y única derrota militar de la gloriosa bandera celeste y blanca, en La Guerra del Atlántico Sur (1982). Menem lo sabía, y por eso, hizo lo que tenía que hacer, que era volver a entretener a los militares en el pelotero de su juego predilecto, que obviamente es la maldita guerra, pero de verdad, asegurando de ese modo, no sólo el incremento del poder nacional en el mundo, sino también, el fortalecimiento de su institucionalidad civil. Basta de trastornados como El Ché Guevara. Que vuelvan los héroes como El Teniente Esteban. Basta de rebeldes al recontra pedo como El Soldado Carrasco. Que vuelva El Sargento Cabral. Una nación, sin cultura militar, está condenada a ser una colonia eterna. No sé si queda clara mi convicción.
 
[4] Los misiles norteamericanos fabricados en China eran propulsados con combustible líquido (léase: el oxígeno), que es muy volatil en vuelo, mientras El Misil Condor de La Argentina sería propulsado con combustile sólido (léase: elio, carbono e hidrógeno, comprimido y recomprimido), que lo tornaba cero por ciento inflamable en vuelo (0%). Además, la rabia de El Clan Bush con el gobierno de Washington, liderado por George Bush (p), era que las tres fuerzas armadas, El Pentágono y El Congreso, habían rechazado el misil de Los Bush, desde los puntos de vista técnico y finaciero; prefiriendo los patriot y los trident. Rigth?

miércoles, 21 de agosto de 2013

664 Historia (Argentina)


Año II – Primera Edición – Editorial: 00000664 [1]

 
El Cisne Negro [2]
El Diario Digital de la Historia y de la Geopolítica
Miércoles 21 de Agosto de 2.013.




La Guerra Por La Supervivencia XI
Por Rubén Vicente 

En el mes de octubre de 1989, sobrevino la disolución de la república democrática alemana (léase: La RDA), y la anexión de sus cinco landers orientales (5), a la república federal alemana (léase: La RFA), sobreviniendo entonces, nada más ni nada menos, que la reunificación alemana, que trajo como consecuencia La Caída del Muro de Berlín, que fue el principio del fin de la guerra fría (1946-1991). 

Para Gran Bretaña y para Francia era un espanto, porque la reunificación alemana, a ellos les sonaba como venía a ser la instauración del cuatro reich, o algo por el estilo, porque la inteligencia de estado de ambas superpotencias misilíticas y nucleares conocían de memoria (léase: A-1), que Adolf Hiter estaba vivo, sano, salvo e ileso, nada más ni nada menos, que en La Península del Sinaí, con sus gloriosos cien años de edad (100), y que Odessa no descanzaría hasta que Alemania fuera la primera potencia económica, diplomática y militar del mundo entero (orbis). ¿Verdad? [3] 

Y en semejante contexto, su excelencia, el señor presidente francmasón-justicialista de La Argentina (léase: La Teutonia Oriental), Agte. CIA C-3 Dr. Dn. Carlos Saúl Menem Akil (a) Carlos Menem (a) Calvin Morton (a) Carlitos (a) El Cálo (a) Facundo Quiroga (a) El Riojano (a) El Turco (a) El Patilludo (a) El Inombrable (a) El Mesías (a) La Salamandra (59), convocó a La Quinta Presidencial de Olivos, al segundo jefe del centro de reunión de información militar (léase: El CRIM) del servicio de inteligencia del ejército argentino (SIE), Agte. O C-3 Tte. Cnel. EA Ing. Dn. César Milani (a) Carlos Mendez (a) La Cabra (36), a quien le encomendó la misión principal de organizar la colaboración subrepticia de La Argentina con Irán, con Irak, con Siria y con Egipto, para la obtención subrepticia de la alta tecnología necesaria para concluir con éxito, nada más ni nada menos, que El Proyecto Condor, que convertiría a La Argentina en la primera superpotencia misilística y nuclear de América Latina (léase: el patio trasero). [4]

Y para que esa operación de estado contara con fondos no declarados suficientes (léase: la guita negra a carradas), el presidente Menem le encomendó a El Teniente Coronel Milani la misión subalterna de organizar la sustracción de armas de rezago de los arsenales militares y policiales vernáculos, para su contrabando de exportación a favor de Al Fatah, que era la rama paramilitar de La Organización para la Liberación de Palestina (OLP), que pretende la destrucción hasta los cimientos de El Estado de Israel. ¿Verdad? 

Por eso, sin que nadie entiendiera por qué, el presidente Memen salío a decir que bajo su gestión, La Argentina haría grandes negocios, pero aclarando que no serían negociados (sic). 

Al comenzar el año 1990, el oro ya cotizaba a cuatrocientos dólares la onza troy (1 OT = U$S 400,00), lo cual le hacía recuperar valor al bellete verde, en el que estaban constituídas las reservas monetarias de La Argentina, mientras estallaba un el primer escándalo de la corrupción menemista, bajo el nombre mediático de The Swiff Gate, de exacciones ilegales a ejecutivos de ese frigorífico estadounidense, a cambio de autorizarles la importación de maquinarias para su planta de la ciudad santafecina de Rosario. 

En marzo, sobrevino el fallecimiento en extrañas circunstancias de El Soldado Carrasco, reaccionado el presidente Menem, con el envío al congreso de un proyecto de ley de abolición del servicio militar obligatorio, y de la instauración del nuevo régimen de el profesionalismo militar. 

Como yo (34), al ser de la Clase 1956, me salvé de hacer el servicio militar obligatorio (léase: la colimba) gracias a un decreto que ese año firmó el presidente Aramburu, la decisión de Menem me pasaba por un costado, pero me pareció excelente que las fuerzas armadas argentinas de profesionalizaran al ciento por ciento (100%), porque las fuerzas militares que ganan todas las guerras son ciento por ciento profesionales (100%). ¿Verdad? 

Mientras tanto, la Agte. S C-3 Nasrin Mokhtari (a) Nadia Molavenko (a) La Peluquera (a) La Turca (34), comenzó un fogoso romance con el cuñado del presidente Menem, es decir, con el diputado nacional masón-justicialista, Dr. Dn. Jorge Yoma (36). [5] 

En el mes de agosto de 1990, Irak invadió Kuwait, y los EEUU le ordenaron a Saddam Hussein que retirara sus fuezas militares de El Golfo Pérsico; mientras en los territorios ocupados de Israel (léase: Palestina), un gran número de partidarios de la OLP se escinderon, para conformar un nuevo partido político, partidario de la doctrina teopolítica de el marxismo islámico (léase: el islamismo marxista = el fundamentalismo = el salafismo = la revolución islámica), que recibió el nombre de El Movimiento de la Esperanza (léase: El Hamas), cuyo brazo paramilitar es La Hijad Islámica Palestina (JIP). 

Fue entonces cuando La Casa Blanca le ordenó a La CIA declararle la guerra secreta a La Argentina, para evitar que nuestra nación se posicionara como la primera potencia misilística y nuclear de América Latina (léase:  el patio trasero), y para que siguiera siendo la neocolonia anglo americana, productora y exportadora de carne y de cereales, y nada más, claro estaba. 

Y por eso, no por casualidad, sino más bien por causalidad, fue que el tres de diciembre, sobrevino una fallida azonada militar, organizada por los líderes carapintas (Rico y Sineldín), decidiendo al presidente Menem, esta vez metafóricamente hablando, a sacar a patadas en el culo a su mujer de La Residencia Presidencial de Olivos, Dña. Zulema Yoma (a) La Turca (48), iniciando la tramitación de su divorcio vincular, y se acabó lo que se daba, anda a cagar turca trastornada. 

Fue entonces, cuando el presidente Menem nombró a la primogénita extra metrimonial de su mujer, es decir, a la Bach. Zulema María Eva Menem Yoma (a) Zulemita (20), como la nueva primera dama de La Argentina; mientras fuentes más que ultra bien informadas (léase: El Perro Verbitsky y El Gordo Lanata = La Estación Buenos Aires de La CIA), se enteraban de un bombazo destituyente, como era el incesto (sic), entre El Turco y Zulemita; pero recibieron órdenes de la agencia de cerrar el morro, para usar esa información crítica cuando fuera necesario, oportuno y conveniente.  

Y si me dijeran que estoy muy equivocado, respondería que veremos, veremos y pronto lo sabremos.

[1] La libre expresión y la segura circulación de la información contenida en el presente documento se halla jurídicamente garantizada por la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 (Art. 19), la Constitución Nacional de la República Argentina de 1995 (Art. 14),  la Ley Nacional N° 26.032 de 2005 y el Código Penal de la Nación (Arts. 153 y 155).
 
[2] Para uno de Los Siete Grandes Sabios de Grecia (Solón) El Cisne Negro es un hecho teóricamente posible que todos creen que es prácticamente improbable, pues si ocurriera sería castastrófico.
 
[3] Para examinar la vida de Adolf Hitler, y sobre todo, su accionar clandestino en el exhilio (1945-1993), véase El Cisne Negro (Editoriales 209 a 216, inclusive).
 
[4] O es la inicial de Odessa. C-3 es el escalafón de revista de los agentes secretos de casi todos los servicios de informaciones del mundo entero (orbis). Conste.
[5] S es la inicial de La Savama, que es el nombre del servicio de inteligencia de estado del gobierno de la república islámica de Irán, y C-3 es el escalafón de revista de los agentes secretos de casi todos los servicios de inteligencia del mundo entero (orbis). Conste.

martes, 20 de agosto de 2013

663 Historia (Argentina)

Año III – Primera Edición – Editorial: 00000663 [1]

 
El Cisne Negro [2]
El Diario Digital de la Historia y de la Geopolítica
Martes 20 de Agosto de 2.013.




La Guerra Por La Supervivencia X
Por Rubén Vicente 

El país estaba en llamas, el viernes ocho de julio de 1989, cuando con el sol en la constelación del cangrejo (cáncer) y con la luna en la casa del dragón (léase: leo), mientras la cristiandad católica apostólica romana celebraba la festividad de Santa Verónica Giuliani, su excelencia, el señor gobernador francmasón-justicialista de la provincia de La Rioja, Agte. CIA C-3 Dr. Dn. Carlos Saúl Memen Akil (a) Carlos Menem (a) Calvin Morton (a) Carlitos (a) El Cálo (a) Facundo Quiroga (a) El Turco (a) El Ríojano (a) El Patilludo (a) El Innombrable (a) El Mesías (a) La Salamandra (59), asumió, nada más ni nada menos, que la presidencia de la nación. [3] 

En su dicurso inaugural ante las dos cámaras del congreso (léase: la asamblea legislativa), el flamante segundo presidente de la república recuperada, dijo que él había sido convocado por la historia, justamente, para cambiar la historia, mediante la revolución productiva y a través de el salariazo, aceptando la herencia del alfonsinismo, pero bajo beneficio de inventario, y aplicando cirujía mayor sin anestecia (¿¿¿???). 

Y ya en La Casa Rosada (léase: the pink house), dejó a todos los argentinos, pero a todos, sin excepción, con el culo mirando al norte, cuando nombró como nuevo ministro de relaciones exteriores y culto de la nación (léase: el canciller), nada más ni nada menos, que a su excelencia, el señor ex presidente masón-liberal del directorio de El Banco Central de la República Argentina (BCRA) del gobierno de facto del proceso de reorganización nacional (léase: la dictadura militar), Agte. CIA C-3 Dr. Dn. Domingo Felipe Cavallo (a) David Cartwright (a) El Mingo (44). 

Y nos dejó a todos con el recto apuntando al septentrión, cuando nombró como nuevo ministro de economía de la nación,  nada más ni nada menos, que al gerente general de la firma Bunge & Born SA de Buenos Aires, que era la matriz de El Grupo BB de La Argentina, Agte. MI-6 C-3 Ing. Dn. Miguel Angel Roig (a) Michell Rowland (a) El Fumador (68), cuya estructura corporativa de pertenencia detentaba el control material de la economía básicamente agropecuaria de nuestra nación, en más que tradicional alianza estratégica con Gran Bretaña, pero desde los tiempos de El Pacto Roca Runciman de 1933, es decir, desde la década infame (1930-1943), motivo por el cual, de movida nomás, quedaba más que transparentemente claro que había comenzado, nada más ni nada menos, que la segunda década infame, o algo por el estilo. 

Pero no, porque a sólo seis días de andar (6), sobrevino el repentino fallecimiento de El Ingeniero Roig, que fue más que rápidamente reemplazado por su sucesor corporativo, es decir, por el Agte. MI-6 Ing. Dn. Néstor Mario Rapanelli (a) Neville Rogers (a) Ojo de Aguila (59), que sin pérdida de tiempo, puso en vigencia, El Plan BB, destinado a volver a convertir a La Argentina en una neocolonia británica, bajo la impronta del ultra-liberalismo, y nada más, claro estaba.  

Y ahí, yo (34), que era peronista, pero que sentía rechazo por la figura de Menem, me quedé suspendido en el aire, acordándome de cuánto que tenía yo de liberal en lo económico, siendo una suerte de engendro ideológico de el peronismo liberal, o como se llamara esa incoherencia mía, que por supuesto, no existía, pero resulta que si existía, y Menem era el ícono viviente, que estaba empezando a trabajar en la casa rosada. ¿Verdad? 

En ese momento (1989), ya hacían diez años (10), que en mi antigua casa familiar de Castelar, se había planteado el debate idelológico, entre mi finado padre (Alberto Antonio Vicente Couto (a) El Coco – 1925-1986), y mi finada madre (Dora Damis de Vicente – Dorita - 1923-2006), porque el viejo era peronista ortodoxo (léase: justicialista), y mi vieja también, pero lo hacía reventar de rabia, cuando desde su absoluta ignorancia política, le salía con la pavada a repetición de que: “…  y yo no sé por qué Alberto, pero siempre pienso que algún día, se van a juntar las ideas de Perón con las de Alzogaray” (sic).  

Y se armaban cada podridas que te la volio dire, casi todos los dominigos al mediodía, con el viejo levantándose de la mesa, yéndose a dormir la siesta para no matarla, y ella que seguía como una enajenada, machachándonos la cabeza a mi (24) y a mi hermana Iris (14) con esa boludez delirante.  

Una trastornada de aquellas, pero en realidad, una visionaria, como tantas argentinas ignorantes, que dicen sus tontas verdades, sin darse cuenta que no son otra cosa que las profetas ignotas de la política vernácula, a las que habría que hacerles por lo menos un homenaje post mortem. ¿Verdad?    

Más allá de las esquizofrénicas dicisiones presidenciales, o de las boludeces que dijera mi vieja, lo cierto era que la verdad era la única realidad, y la verdad era que los principales problemas nacionales eran la deuda externa, de cien mil millones de dólares (100 MMD´s), equivalentes al ciento por ciento del producto bruto interno (100%/PBI); la hiperinflación del doscientos cincuenta por ciento mensual (250%/M); y del desempleo, de casi el nueve por ciento (9%). Right?  

Bajo esa comprensión, era obvio que la revolución productiva y que el salariazo eran una absoluta quimera, pero que la herencia alfonsinista se iba a solucionar con cirugía mayor sin anestesia, era la pura verdad, por la sencilla razón de que no había otra que bajarse la bombacha con el fondo, no se sí … 

Pero Menem no era sólo un gorila disfrazado de peronista, sino también un tipo que demostraría que era capaz de tomar grandes decisiones patrióticas, incluso contra sus propias convicciones quiroguistas, mostrando gestos de reconciliación nacional y de magnanimidad, tanto militar como paramilitar. 

Por eso, en septiembre motorizó a repatriación de los restos mortales de ex gobernador francmasón-federal de la provincia de Buenos Aires, y  ex encargado general de las relaciones exteriores de La Confederación Argentina, Brig. Gral. ECA Dn. Juan Manuel de Rosas (a) El Señor de los Cerrillos (a) El Tirano Federal (a) El Amo de La Argentina, que gobernó la nación desde 1829 hasta 1852. 

Y en octubre, el presidente Menem firmó los decretos de indulto de todos los militares procesados, menos de los miembros de la junta militar que derrocó al peronismo en 1976 (Videla, Masera y Agosti), como así también, a todos los procesados por su participación en la guerra contra la subversión, pero del lado de los enemigos de la patria (léase: los guerrilleros), menos a sus dos máximos jefes (2), es decir, a Mario Firmenich y a Enrique Haroldo Gorriarán Merlo. 

Y si me dijeran que estoy muy equivocado, respondería que veremos, veremos y pronto lo sabremos.

[1] La libre expresión y la segura circulación de la información contenida en el presente documento se halla jurídicamente garantizada por la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 (Art. 19), la Constitución Nacional de la República Argentina de 1995 (Art. 14),  la Ley Nacional N° 26.032 de 2005 y el Código Penal de la Nación (Arts. 153 y 155).
 
[2] Para uno de Los Siete Grandes Sabios de Grecia (Solón) El Cisne Negro es un hecho teóricamente posible que todos creen que es prácticamente improbable, pues si ocurriera sería castastrófico.
 
[3] Véase El Cisne Negro (Editorial 647).

lunes, 19 de agosto de 2013

662 Historia (Argentina)


Año III – Primera Edición – Editorial: 00000662 [1]

 
El Cisne Negro [2]
El Diario Digital de la Historia y de la Geopolítica
Lunes 19 de Agosto de 2.013.



La Guerra Por La Supervivencia IX
Por Rubén Vicente 

En 1988, su excelencia, el señor presidente del consejo superior de El Partido Justicialista (PJ), y a la vez, gobernador francmasón-peronista de izquierda (léase: montonero) de la provincia argentina de La Rioja, Agte. CIA C-3 Dr. Dn. Carlos Saúl Menem Akil (a) Carlos Menem (a) Calvin Morton (a) Carlitos (a) El Cálo (a) Facundo Quiroga (a) El Turco (a) El Patilludo (a) La Salamandra (a) El Mejor Gobernador de La Argentina (58), tomó seis decisiones que sellarían su destino de grandeza personal y familiar (6), en el marco de la guerra por la supervivencia, obvio. 

La primera fue teñirse el pelo de negro azabache, para parecer un pendex, sobre todo en Buenos Aires, a donde organizó como una suerte de peña folcklórica, en su departamento del barrio porteño de Boedo, situado justo debajo de La Autopista Veintincinco de Mayo, donde se empezaron a reunir los más conspicuos dirigentes del justicialismo, pero por donde empezaron a desfilar las vedettes más famosas de los teatros de revistas de la farádula porteña, que se narigueteaban tan mal como los políticos peronistas, y le hacían el servicio gratis a todos, pero a todos y con todos juntos, transformándose el bunker menemista, en uno de los primeros antros del bang gang vernáculo, no sé si …. 

La segunda fue convertirse al catolicismo apostólico romano, con la anuencia de su eminencia reverndísima, el señor arzobispo de la arquidiócesis de Buenos Aires, y cardenal primado de la iglesia católica apostólica romana de La Argentina, Agte. O C-3 Msr. Dr. Dn. Antonio Quarrachino (a) Amadeo Queirolo (a) Bold (65). [3] 

La tercera fue convencer a su mujer, Dña. Zulema Yoma (a) La Turca (46), de continuar con la farsa riojana del matrimonio supuestamente bien avenido, pero exhibiéndola a nivel nacional, para que dejara de ser la primera dama riojana, y se posicionara como la futura primera dama argentina. 

La cuarta fue comprarse un piso en la calle Posadas, del elegante barrio porteño de La Recoleta, a donde el Dr. Menem comenzó a residir con su mujer (Zulema), con su supuesto primogénito, es decir, con el Bach. Carlos Saúl Menem Yoma (a) Carlos Memen Junior (20) y con su supuesta primogénita, es decir, con la Bach. Zulema Menem Yoma (a) Zulemita (18). 

La quinta fue establecer una alianza táctica con el jefe de operaciones del centro de reunión de información militar del servicio de inteligencia del ejército argentino (SIE), Agte. O C-3 Tte. Cnel. EA Dn. César Milani (a) Carlos Mendez (a) La Cabra (35). 

Y la sexta fue establecer una serie de alianzas políticas, en el noroeste argentino con su excelencia, el señor ex  gobernador francmasón-justicialista de la provincia de Catamarca, Dr. Dn. Vicente Leónidez Saadi (a) La Chancha Negra (a) Las Nubes de Ubeda (55); en la región de Cuyo, con su excelencia, el señor gobernador masón-justicialista de la provincia de Mendoza, Agte. MI-6 C-3 Dr. Dn. José Octavio Bordón (a) John Brown (a) Pilo (43); en la región de el litoral con su excelencia, el señor ex intendente municipal masón-justicialista del partido bonaerense de Lomas de Zamora, Agte. CIA C-3 Dr. Dn. Eduardo Duhalde (a) Edmund Dundie (a) El Negro (a) El Cabezón (47); y en la región meridional de La Patagonia, con su excelencia, el señor ex gobernador francmasón-justicalista de la provincia de El Neuquén, Agte. O C-3 Dr. Dn. Elías Sapag (a) El Jeque (78). 

Inmediatamente después, por intermedio de Pilo Bordón, el Dr. Menem sumó a su séquito político a su excelencia, el señor ex senador nacional por la provincia de El Chaco, y a la vez, ex presidente del bloque justicialista en la cámara alta del parlamento nacional, es decir, al Agte. O C-3 Dr. Dn. Ferdinando Pedrini (a) Friedrich Pawker (a) Fritz (a) El Lanzado (65), y también, a su excelencia, el señor senador nacional por la provincia de Mendoza, al Agte. CIA C-3Dr. Dn. Eduardo Bauzá (a) Engelbert Browning (a) Fideo (59).  

En ese momento, El Senador Pedrini tenía una amante iraní, que era la Agte. S C-3 Bach. Nasrin Mokhtari (a) Nadia Molavenko (a) La Peluquera (a) La Turca (35), a la que empezó a conectar con el bunker menemista de abajo de la autopista, para ver si la podía convertir en una vedette de los teatros de revista porteños, transformándola en la primera persa de la farandula argentina, o algo por el estilo. Total … [4] 

Y en ese momento, El Senador Bauza conectó al Dr. Menem con el apoderado en el exhilio el presidente panameño (Manuel Noriega), Agte. CIA C-3 Dr. Dn. Blás Martinez (a) Baldwin Mayer (a) Don Blás (a) El Paracaidista (56), que estaba recién radicado en una chacha de las afueras de la villa mendocina de San Rafael, que prometió fondos ilimitados para diez campañas políticas menemistas (10), a cambio de que le franquearan el paso al narco dinero norieguista en La Argentina alfonsinista, claro estaba. [5] 

En otras palabras, la corrupción radical no era moco de pavo, ni mucho menos, pero al lado de lo que se estaba preparando en la carpa menemista, era el kinderganten de la república recuperada, y la idea era que La Argentina empezara a jugar en las grandes ligas de la globalización, que como bien diría en inefable Lindon Larrouche, no son más que los bajos fondos de las altas finanzas internacionales, y nada más, claro está. ¿Verdad? 

Y si me dijeran que estoy muy equivocado, respondería que veremos, veremos y pronto lo sabremos.

[1] La libre expresión y la segura circulación de la información contenida en el presente documento se halla jurídicamente garantizada por la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 (Art. 19), la Constitución Nacional de la República Argentina de 1995 (Art. 14),  la Ley Nacional N° 26.032 de 2005 y el Código Penal de la Nación (Arts. 153 y 155).
 
[2] Para uno de Los Siete Grandes Sabios de Grecia (Solón) El Cisne Negro es un hecho teóricamente posible que todos creen que es prácticamente improbable, pues si ocurriera sería castastrófico.
 
[3] O es la inicial de Odessa, y C-3 es el escalafón de revista de los agentes secretos de casi todos los servicios de inteligencia del mundo entero (orbis). Conste.
 
[4] S es la inicial de La Savama, que es el nombre del servicio de inteligencia gubernamental de la república islámica de Irán. Y C-3 es el escalafón de revista de los agentes secretos de casi todos los servicios de inteligencia del mundo entero (orbis). Conste.
                                                                                                                                         
[5] En ese entonces (1988), el  es director del consejo de seguridad nacional del gobierno de los EEUU (Harry Poindexter), por intermedio de su aparato privado de inteligencia (Oliver North), seguía organizando el canje de drogas latinoamericanas por armas norteamericanas, vía El Panamá de Noriega. Conste.